Adentrándonos en el 15º LEV de Gijón

09/08/2021 — Noticias

Entre los días 22 y 26 de julio se celebró el 15 aniversario del LEV (Laboratorio de Electrónica Visual), uno de los festivales de artes visuales de referencia en España y no nos lo quisimos perder. Aunque la pandemia obligó a hacer una versión reducida del mismo, la programación estaba llena de propuestas de una altísima calidad.

Para quien no conozca el festival, decir que cuenta con actuaciones, instalaciones, directos audiovisuales, actividades de realidad aumentada o realidad virtual entre otras repartidas por diferentes lugares de la ciudad. Algunas de ellas de pago y otras gratuitas.

El mismo jueves 22 llegamos a Gijón, nos instalamos en el hotel y cogemos el coche hasta la Laboral, un conjunto de edificios mastodóntico donde se respira historia y cultura en cada rincón. Sólo llegar disfrutamos de uno de los platos fuertes: Subassemblies, el último directo audiovisual del artista nipón Ryoichi Kurosawa. Un viaje sensorial e hipnótico a través de bosques, edificios en ruinas y otras imágenes generadas en 3D de una gran elegancia. Pero lo más sorprendente de la propuesta era que el directo audiovisual estaba complementado con un conjunto de luces estroboscópicas repartidas por toda la platea del teatro para hacerlo absolutamente inmersivo.

Cada noche del festival estaba reservado a actuaciones en directo. El viernes, en el Teatro Jovellanos, era el turno de Tadej Droljc con Beambreacker, un show aturdidor de luces láser, móviles y humo (mucho humo) que nos dejó clavados en la butaca durante más de 30 minutos. Posteriormente, esa misma noche, disfrutamos de la artista francesa Lucie Antunes, una percusionista todoterreno que presentaba su último trabajo. Sin duda, uno de los descubrimientos del festival al que vale la pena seguirle la pista en un futuro.

El sábado de nuevo sesión doble en el Teatro Jovellanos. En primer lugar, el también francés Alex Auger (a quien hacía mucho tiempo que teníamos ganas de ver en directo) presentó pr(-), una performance audiovisual con una puesta en escena espectacular compuesta por tres pantallas de gran tamaño. Aunque era de los espectáculos más esperados, tengo que decir que fue el más decepcionante del festival. Tanto los contenidos audiovisuales como la música eran bastante planos y al artista se le vio poco cómodo en el escenario. Una lástima! A continuación, Fasenuova presentaban su nuevo directo acompañados de la artista visual Marta Verde (a quién pudimos ver en el pasado Festival Ull Nu con OMEN, junto con Jose Venditti). Verde supo ajustarse a los sonidos electrónicos, experimentales e industriales del dúo asturiano. Una propuesta no apta para todos los públicos, pero que supo cautivar a los presentes.

En el terreno de las performances audiovisuales, también pudimos disfrutar del estreno de Advienne, de Cyril Meroni, una performance donde las imágenes abstractas tomaban vida más allá de la pantalla gracias a la interacción con luz láser. Y, por último, el domingo de nuevo en el Teatro de la Laboral, otro de los platos fuertes: Dökk, del estudio italiano Fuse. Esto si que eran palabras mayores. Personalmente nunca había visto nada parecido en directo. En una doble proyección (en una pantalla posterior y en una frontal con diferentes proyectores de gran formato) se generaba una imagen tridimensional que era controlada gracias a los sensores que llevaba una bailarina que llenaba el escenario de forma magistral. Y no únicamente desde el suelo, sino que gran parte de la actuación la hacía bailando colgada a varios metros de altura. Un cierre de festival inmejorable.

La realidad aumentada jugó un papel destacado en esta 15ª edición del LEV con tres propuestas pensadas para ser disfrutadas por todos los públicos y, dos de ellas, al aire libre. La primera era Uramado AR. Tanuki Awake de la artista Julie Stephen, consistente en dar vida a una serie de seres fantásticos llamados Tanukis. Cada uno de ellos más divertido y colorido que el anterior.

También al aire libre los peatones podían divertirse animando virtualmente a las criaturas de Fauna, creadas por Adrien M & Claire B junto con el diseñador Brest Brest Brest. Hasta 10 imágenes diferentes estaban repartidas y escondidas por las callejuelas del centro histórico. Un juego ideal para explorar la ciudad y sus rincones más escondidos. Y, por último, también propuesta del dúo Adrien M & Claire B, Crossing the mirror, un cuento narrado a través de las imágenes que nacían literalmente de un libro desplegable y que debían ser leídas con una tableta.

En el terreno de la realidad virtual se rindió homenaje al artista Hsin-Chien Huang, uno de los creadores más prolíficos y reconocidos internacionalmente en este ámbito creativo. Mediante 3 cortometrajes interactivos nos adentramos en el universo personal de Huang y sus recuerdos.

Como no podía ser de otra manera, el LEV también cuenta con instalaciones artísticas. Muchos quisiéramos tener espacios y posibilidades de programar obras como Mécaniques Discursives de Fred Panelle & Yannick Jaquet. Un mural de gran formato en blanco y negro, y una serie de imágenes de lo más inconexas y extrañas animadas gracias con múltiples proyecciones simultáneas y repetidas. Cada rincón del gran mural escondía un secreto que no podía ser visto a simple vista y que obligaba al espectador a dejar pasear la mirada durante un largo rato sin seguir ningún tipo de hilo narrativo. La otra instalación artística programada era Heterotopía, de Elias Merino y Sergio Millán, pero desgraciadamente es la única actividad del festival que no pudimos ver. Y no por falta de ganas, simplemente porque la persona responsable de abrir la puerta del espacio no se presentó …

Y me he querido guardar el final el concierto que ofrecieron Dot tape dot junto con la Agrupación Coral Expandida de Gijón. Aún ahora mi cabeza da vueltas a esta propuesta por muchos motivos. La actuación se llevó a cabo el domingo al mediodía en el tendayu (una pérgola de estilo tradicional asturiano) situada en el recinto del Muséu del pueblu de Asturies. Nada podía tener más sentido! Programar un concierto realizado por un veterano artista de la música electrónica local junto con una coral de jóvenes completamente entregados a la propuesta resulta, cuando menos, atrevido y sorprendente. No estamos hablando de una coral convencional no… las diferentes voces y sonidos de los intérpretes eran un complemento perfecto para las orgánicas melodías creadas por el guía Dot tape dot. Juntos crearon un contexto sonoro hipnótico que nos puso a todos los pelos de punta. ¿Y que quiero decir con todo esto? Pues que en cuando se hace una apuesta firme por traspasar y confiar a los jóvenes los conocimientos y los valores derivados del diálogo entre la innovación y la tradición, se avanza hacia un modelo artístico de carácter universal y garantizas una herencia perfecta para el evento y para el territorio.

Aprovecho para felicitar a los organizadores del festival. Sin duda volveremos y seguiremos fijándonos en este evento del que hemos aprendido mucho y del que esperamos seguir teniendo noticias en un futuro.

Hector Mas Garcia

 

 

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